Los maestros ascendidos son, en esta tradición espiritual, seres que recorrieron el camino humano y lo culminaron, y que desde entonces acompañan a quien pide ayuda. Los siete rayos son siete cualidades de la luz divina —siete colores, siete maneras de servir—, y cada rayo se asocia a un maestro. Es una enseñanza, no un hecho comprobado, y así te la voy a contar.
Antes de nada: desde dónde te hablo
Este artículo no es ciencia y no pretende serlo. No hay laboratorio que haya medido un rayo ni experimento que haya registrado a un maestro. No es algo que la ciencia estudie ni pueda comprobar.
Lo que hay es una tradición espiritual con más de un siglo de recorrido, con textos, con maestros humanos que la enseñaron y con muchísima gente que la vive. Yo soy una de esas personas, y llevo más de diecisiete años caminando con ella.
Te lo cuento como lo entiendo, con la puerta abierta para que entres o no entres. El libre albedrío está primero. Si tu camino es otro, o si no crees en nada de esto, aquí no vas a encontrar ni un reproche.
¿De dónde viene esta enseñanza?
Conviene saberlo, porque decirlo no le resta nada. Le añade seriedad.
La idea de una fraternidad de maestros que guía a la humanidad se formula tal como hoy la conocemos a finales del siglo XIX, en el ambiente de la Sociedad Teosófica, fundada en 1875 en Nueva York por Helena Blavatsky, Henry Steel Olcott y otros. De ahí salen los primeros nombres y la primera arquitectura.
La clasificación de los siete rayos se desarrolla y se ordena a comienzos del siglo XX dentro de esa misma corriente, con autores como Charles Leadbeater y Alice Bailey. Es entonces cuando se fijan los colores, las cualidades y las correspondencias.
En los años treinta aparece en Estados Unidos la Actividad YO SOY, impulsada por Guy Ballard y Edna Ballard, que sitúa a Saint Germain en el centro y populariza la práctica de los decretos. Y en 1958 Mark L. Prophet funda The Summit Lighthouse, continuada después por Elizabeth Clare Prophet, que es por donde esta enseñanza llegó a América Latina con la forma que hoy circula.
Es decir: es una tradición moderna, con nombres, fechas y libros. No un secreto milenario recuperado. Quien te diga lo contrario está adornando.
¿Qué son los maestros ascendidos?
En esta enseñanza se entiende que un maestro ascendido es un ser que vivió, aprendió, sirvió y completó su camino, y que ya no necesita volver a un cuerpo. Desde ese estado sigue disponible para quien lo llama.
Tres cosas que me parecen importantes:
No son dioses. En mi comprensión, que es cristiana, Dios es Dios y los maestros son hermanos mayores. No se les adora. Se les pide compañía.
No obligan a nada. El principio del libre albedrío es central: en esta tradición se enseña que un maestro no interviene si no se le pide. Nada de fuerzas que te toman.
No sustituyen tu trabajo. Nadie camina por ti. Lo que se pide es acompañamiento, no que te resuelvan la vida.
¿Qué son los siete rayos?
Los rayos son, en esta comprensión, siete expresiones de una misma luz. Como cuando la luz blanca atraviesa un prisma y se abre en colores: la fuente es una, las cualidades son varias.
Cada rayo tiene un color, una cualidad del alma y un maestro que se asocia a ella. No son siete compartimentos ni siete equipos. Son siete maneras de que el amor divino se exprese, y todas nos hacen falta.
Verás que en unos libros los nombres cambian de un rayo a otro. Es normal: las listas varían entre corrientes, y quien te presente una versión como la única verdadera no te está diciendo toda la verdad. Esta es la que yo uso.
Los siete rayos, su color, su cualidad y su maestro
| Rayo | Color | Cualidad que expresa | Maestro que se le asocia |
|---|---|---|---|
| Primero | Azul | Voluntad, fe, protección, decisión | El Morya |
| Segundo | Dorado | Sabiduría, iluminación, entendimiento | Lanto; en otras corrientes, Kuthumi |
| Tercero | Rosa | Amor, gratitud, compasión | Pablo el Veneciano |
| Cuarto | Blanco | Pureza, disciplina, armonía | Serapis Bey |
| Quinto | Verde | Verdad, sanación, concentración | Hilarión |
| Sexto | Rubí y oro | Servicio, devoción, paz | Nada; y en varias corrientes, Jesús el Cristo |
| Séptimo | Violeta | Libertad, transmutación, orden | Saint Germain |
Del séptimo rayo hablo aparte y con calma en la llama violeta y Saint Germain, porque es el que más preguntas genera.
Dónde está Sananda, Jesús el Cristo
Esta es la pregunta que me hacen más y es la que da nombre a este espacio.
Sananda es, en esta tradición, el nombre con que se reconoce al Maestro del amor universal, conocido también como Jesús el Cristo. Es el centro de mi camino, y no lo escondo.
En la mayoría de las listas se le asocia al sexto rayo, el del servicio, la devoción y la paz: el rayo de quien lava los pies, de quien acompaña al enfermo, de quien se queda. También hay corrientes que lo vinculan al segundo, el de la enseñanza. Yo no discuto esas diferencias. Me quedo con lo que las dos dicen igual: entrega y palabra que sana.
Quiero ser muy claro en algo. Que yo use el nombre de Sananda no significa que te pida usarlo, ni que lo ponga por encima del nombre con que tú reces. Si eres católico y prefieres decir Jesús, di Jesús. Si eres evangélico y esta manera de nombrarlo te resulta ajena, es una razón legítima para no acercarte, y la respeto entera. Escribí sobre esas objeciones con seriedad en Reiki y fe cristiana.
Cómo se trabaja con esto, y cómo no
En mi práctica esto no es un adorno ni un catálogo de nombres para impresionar a nadie.
Antes de una sesión me pongo en oración y pido ser un canal limpio. Pido acompañamiento —a Sananda, y según lo que la persona traiga, a la cualidad del rayo que siento que hace falta ahí—, y luego me quito de en medio. Quien sana es Dios. El terapeuta solo sostiene.
Con la persona en la camilla no hago un discurso de maestros ni de colores. La mayoría de la gente que llega a mi consulta viene cansada, no viene a estudiar. Si preguntan, cuento. Si no preguntan, no cuento.
Y hay una cosa que no hago nunca: usar esta enseñanza para prometer algo. Ningún rayo va a traerte dinero, ni un trabajo, ni una pareja, ni te va a quitar la mala suerte. Quien te venda eso te está vendiendo miedo, y suele cobrarlo caro.
Lo que veo en la consulta, en Medellín y en Santa Elena
Aquí la gente llega con esto muy mezclado. Alguien vio un video, alguien tiene una tía que "trabaja con los rayos", alguien leyó un libro de los años ochenta que le prestaron.
Lo que más veo es una confusión que me duele: la idea de que hay maestros buenos y maestros que se enojan, y que si no haces bien el ritual algo malo pasa. Eso no está en la enseñanza. En esta tradición se enseña justo lo contrario: nada que venga del amor te va a asustar.
He acompañado a una mujer que llegó convencida de que se le había "cerrado un rayo" porque alguien se lo dijo cobrándole. Buena parte de esa sesión fue simplemente devolverle la calma y explicarle que aquí nadie le iba a cobrar por abrirle nada.
Y en Santa Elena, con la niebla entrando entre los árboles al final de la tarde, esta conversación sucede sola. No hace falta nombrar siete colores cuando el bosque los está haciendo. Sobre eso escribí en encuentro con la naturaleza y el ser crístico.
Qué no es esto
No es una religión. No hay que afiliarse a nada, ni pagar una cuota, ni renunciar a tu fe. Lo desarrollo en ¿el Reiki es una religión?.
No es un diagnóstico. Ningún rayo dice qué tienes ni sustituye a un médico o a un psicólogo.
No es una jerarquía de personas. No hay quien esté "más arriba" por trabajar con un rayo u otro. Cuando aparece esa idea, ya no estamos en lo espiritual: estamos en el ego.
Y no es obligatorio. Puedes recibir una sesión de Reiki aquí sin creer una palabra de todo esto, y la sesión será exactamente igual de cuidadosa.
Preguntas frecuentes
¿Los maestros ascendidos existen de verdad? No puedo demostrártelo y no voy a intentarlo. Es un artículo de fe dentro de una tradición espiritual, no un hecho verificable. Para mí son una presencia real y una compañía en el camino; para otra persona pueden ser un lenguaje simbólico útil, y para otra, nada. Las tres posturas me parecen respetables, y ninguna te impide vivir una sesión con provecho.
¿Cuál es mi rayo? En algunas corrientes se habla de un rayo personal o de nacimiento. Yo no trabajo así, y desconfío de quien te lo asigna cobrando por ello. Prefiero la pregunta al revés: ¿qué cualidad te hace falta hoy? Si es firmeza, el azul. Si es perdón, el violeta. Si es calma, el rosa. Eso sí puedes explorarlo tú, sin intermediarios.
¿Esto es lo mismo que la Nueva Era? Comparte raíces con ella, sí: la teosofía es una de las fuentes de las que la Nueva Era bebe. Prefiero decirlo con claridad antes que fingir una antigüedad que no tiene. Lo que yo hago se apoya además en mi fe cristiana y en el linaje de Reiki de Mikao Usui, y las dos cosas conviven en mi camino sin conflicto.
¿Hay que ser cristiano para trabajar con los siete rayos? No. Yo lo soy y lo digo abiertamente, pero esta enseñanza la practica gente de creencias muy distintas y también personas sin ninguna religión. Aquí no se pide que creas nada para ser atendido con respeto.
¿Puedo invocar a un maestro yo solo, en casa? En esta tradición se entiende que sí, y que no hace falta ningún intermediario: basta un momento de silencio, un nombre y una petición sincera. No necesitas velas caras, ni cursos, ni permiso de nadie. Si alguien te dice que sin él no puedes, desconfía.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
Si quieres conocer este camino con calma, o simplemente preguntar sin compromiso, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561. Y si prefieres leer y quedarte ahí, también está bien.
Namasté.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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