Si eres cristiano y estás dudando si el Reiki es compatible con tu fe, esta es una pregunta seria y merece una respuesta seria. Hay objeciones reales, formuladas por la Iglesia católica y por pastores evangélicos, y no voy a esquivarlas. Yo también soy cristiano. Te voy a contar sus razones primero y las mías después, para que decidas tú.
Antes de empezar: qué es y qué no es este artículo
No vengo a discutir con nadie ni a decir que la Iglesia esté equivocada. No tengo autoridad para eso y no me corresponde.
Tampoco voy a intentar convencerte. Si al terminar de leer decides no acercarte al Reiki, este artículo habrá cumplido su función igual de bien. Lo que quiero es que tomes la decisión con información y en paz, no con culpa ni con miedo.
Y una nota de método: no voy a citar documentos ni números de párrafo de memoria. Prefiero exponer las preocupaciones con fidelidad y remitirte a tu propio guía espiritual, que es quien puede darte la referencia exacta de tu comunidad.
Las objeciones, dichas con seriedad
Cuando alguien en la Iglesia expresa reservas sobre el Reiki, no lo hace por capricho. Suelen ser tres preocupaciones distintas, y conviene separarlas porque no todas tienen el mismo peso para todo el mundo.
Primera: el origen no cristiano de la práctica
El Reiki nace en Japón, a comienzos del siglo XX, con Mikao Usui, dentro de un contexto cultural y religioso que no es el cristiano.
La objeción dice: una práctica de sanación nacida fuera de la Revelación cristiana no puede incorporarse sin más al camino de fe, porque trae consigo una cosmovisión propia. Y añade que muchas prácticas que hoy circulan como "espiritualidad" pertenecen al ámbito de la Nueva Era, un movimiento que la Iglesia ha examinado con reservas explícitas.
Es un argumento coherente. Quien sostiene que la fe tiene contenidos concretos y no es un recipiente donde cabe cualquier cosa, está siendo consecuente consigo mismo.
Segunda: la idea de una energía impersonal
Esta es, en mi lectura, la objeción de fondo.
En la fe cristiana, la sanación no es el resultado de manipular una fuerza. Es un don de Dios, que es una Persona, y que actúa por amor y libremente. La oración pide; no acciona un mecanismo.
Cuando se habla de una "energía universal" que un terapeuta canaliza mediante técnicas y símbolos, la objeción advierte un desplazamiento: de la relación con un Dios personal a la gestión de una fuerza impersonal disponible para quien conoce el método. Y ahí, dice, ya no estamos en el mismo terreno, aunque se usen palabras parecidas.
Algunos pastores evangélicos añaden una preocupación adicional: que abrirse a energías o entidades cuyo origen no se puede discernir supone un riesgo espiritual real. Es una preocupación pastoral, nacida de cuidar a su comunidad, y no la voy a caricaturizar.
Tercera: el riesgo de sustituir la oración o la medicina
La tercera objeción es la más práctica y la comparto entera.
Si alguien deja de rezar porque ya tiene su sesión semanal, o deja el tratamiento médico porque confía en las manos de un terapeuta, algo se ha torcido. He visto esa preocupación formulada por sacerdotes y por pastores, y tienen razón.
Sobre la parte médica ya escribí en ¿El Reiki es peligroso?: el riesgo real de estas prácticas nunca está en la técnica, está en lo que la gente deja de hacer.
| La preocupación | Qué señala | Qué respondo |
|---|---|---|
| Origen no cristiano | La práctica nace fuera de la tradición cristiana | Es cierto; lo que hago yo tiene otro marco, y lo explico abajo |
| Energía impersonal | Sanar no es accionar una fuerza | Coincido: para mí no hay fuerza que manipular, hay un Dios que sana |
| Sustituir la oración | La técnica no puede ocupar el lugar de la relación con Dios | Coincido sin matices |
| Sustituir la medicina | Retrasar tratamiento causa daño real | Coincido sin matices, y es una norma de mi consulta |
Mi vivencia, dicha sin pretender que sea doctrina
Ahora te cuento desde dónde trabajo yo. No como argumento contra nadie, sino como testimonio.
Soy cristiano. Llevo más de diecisiete años en un camino espiritual, y en ese camino el centro no se ha movido: quien sana es Dios. Nunca el terapeuta.
Trabajo con Jesús el Cristo, a quien en mi tradición nombramos también como Sananda, el Maestro del amor universal. De ahí viene el nombre de este espacio. Antes de cada sesión me pongo en oración y pido ser un canal limpio. No pido poder. Pido salir de en medio.
Para mí, la imposición de manos no es una técnica que active una fuerza a mi disposición. Es un gesto de entrega, tan viejo como el Evangelio, en el que uno pone las manos y el amor divino hace lo que tenga que hacer, o no hace nada, porque no me pertenece decidirlo.
Cuando digo "energía vital" no estoy nombrando una fuerza autónoma que sustituya a Dios. Estoy nombrando la vida que Él sostiene en cada criatura. Sé que esa palabra genera ruido en un oído cristiano, y entiendo por qué. También sé que mi manera de entenderla no obliga a nadie.
Dónde estoy de acuerdo con las objeciones
Quiero ser explícito, porque en estas conversaciones se suele decir lo contrario.
Estoy de acuerdo en que nada debe ocupar el lugar de la oración. Si alguien viniera a mi consulta y me dijera que ha dejado de rezar porque ahora "se sana con energía", le diría que vuelva a rezar y que esto es secundario.
Estoy de acuerdo en que nada debe ocupar el lugar del médico. Es una norma firme aquí.
Estoy de acuerdo en que hay mucho suelto en el mundo de las terapias: gente que promete curas, que cobra por milagros, que juega con el miedo de quien está enfermo. La desconfianza pastoral hacia todo esto no es prejuicio. Es prudencia bien ganada.
Y estoy de acuerdo en algo más incómodo: nada de lo que yo vivo constituye una prueba. Sobre lo que la ciencia sí ha establecido escribí aparte, en ¿El Reiki funciona?.
Dónde queda la decisión
No voy a decirte que tu iglesia se equivoca. No lo sé, y no me toca.
Lo que sí te digo es que la decisión es tuya, y que el libre albedrío no es una excusa que uso para escaparme de la pregunta: es una convicción. Dios no fuerza a nadie, y yo tampoco.
Hay personas de fe que vienen a mi consulta y viven la sesión como un rato de oración compartida. Hay personas de fe que han consultado a su sacerdote o a su pastor, han recibido un no, y han decidido no venir. Con esas personas me quedo tranquilo. Han hecho exactamente lo que debían hacer: preguntar a quien acompaña su fe.
Lo que me deja intranquilo es otra cosa: la gente que viene a escondidas, con culpa, sin habérselo dicho a nadie. Eso no le sirve a nadie. Si esto te genera conflicto interior, el conflicto pesa más que cualquier beneficio posible de una sesión.
Lo que veo en la consulta, en Medellín
En Colombia esta pregunta no es teórica. Aquí la fe está en el centro de la vida de mucha gente, y llegar a una terapia sin haberlo hablado con Dios primero es raro.
He acompañado a mujeres que llegaron a Santa Elena con el rosario en la mano y me preguntaron, antes de recostarse, si podían rezar durante la sesión. Claro que sí. A veces esa es toda la sesión, y está bien así.
He tenido conversaciones de media hora, en la puerta, con personas que al final no entraron. No me molesta. Me parece un signo de que se toman en serio lo que creen.
Y he visto lo contrario: gente que abandona su comunidad de fe buscando algo más "espiritual" y termina más sola. Cuando lo detecto, lo digo. La comunidad que te sostiene vale más que cualquier terapia.
Habla con tu guía espiritual
Esta es la parte más importante del artículo y la pongo aquí, sin adornos.
Si tienes dudas, habla con tu sacerdote, con tu pastor, con tu director espiritual, con la persona que acompaña tu fe. Cuéntale exactamente lo que estás considerando y escucha lo que te diga.
No busques en internet hasta encontrar a alguien que te dé la respuesta que quieres. Eso no es discernimiento; es buscar permiso.
Y si la respuesta es que no, que sea un no en paz. Aquí nadie te va a insistir.
Si quieres seguir leyendo, en ¿El Reiki es una religión? explico por qué la práctica en sí no exige creer nada, y en sobre Sananda Reiki cuento mi camino con más detalle.
Preguntas frecuentes
¿La Iglesia católica prohíbe el Reiki? Distintas conferencias episcopales y otras voces de la Iglesia han publicado orientaciones críticas sobre el Reiki, por las razones de origen y de cosmovisión que expongo arriba. Como esas orientaciones varían según el país y la comunidad, no voy a citar documentos de memoria. Pregúntale a tu párroco o a tu guía espiritual: él tiene la referencia que aplica donde tú vives.
¿El Reiki es pecado? Esa es una pregunta de conciencia y de doctrina, y no me corresponde responderla. Lo que sí puedo decirte es que quien te acompaña espiritualmente puede ayudarte a discernirla mucho mejor que un terapeuta o que una página web. Si la duda te pesa, es una señal de que esa conversación hace falta antes que la sesión.
¿Se puede recibir Reiki y seguir siendo cristiano? Hay cristianos que lo hacen y hay cristianos que consideran que no deben. Yo soy cristiano y trabajo desde la convicción de que es Dios quien sana y de que el terapeuta solo es un canal. No presento eso como la postura correcta ni como una enseñanza; es mi vivencia, y respeto por completo a quien llegue a otra conclusión.
¿Aquí se invocan entidades o espíritus? En mi práctica me pongo en oración y me encomiendo a Jesús el Cristo. Trabajo también con el acompañamiento de maestros y arcángeles dentro de mi camino espiritual, y lo digo con transparencia para que sepas exactamente qué hay antes de decidir. Si eso no encaja con tu fe, es motivo legítimo para no venir, y lo respeto.
¿Puedo pedir una sesión sin lenguaje espiritual? Sí. La sesión puede hacerse en silencio, sin nombrar nada, como un rato de reposo y acompañamiento. También puedes rezar tú durante la sesión si eso te da paz. Aquí se respeta el sistema de creencias de cada persona, y eso incluye no hablar de lo que no quieres hablar.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
Si quieres hablarlo antes de decidir cualquier cosa, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561. Y si prefieres hablarlo primero con tu guía espiritual, me parece la mejor decisión que puedes tomar.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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