La respuesta honesta es esta: la evidencia científica no demuestra que el Reiki cure enfermedades, y los organismos de referencia son claros al respecto. Sí existen estudios de calidad limitada que apuntan a mejoras pequeñas en calidad de vida, relajación y percepción del dolor y la ansiedad. Y hay acuerdo amplio en que es una práctica segura.
Eso es todo lo que se puede decir con rigor hoy. El resto de este artículo explica de dónde sale cada una de esas frases.
La pregunta es legítima
Si llegaste aquí buscando "el reiki funciona" o "el reiki es mentira", quiero empezar por decirte algo: preguntar está bien.
Yo llevo más de diecisiete años en este camino y sigo pensando que la duda es una forma de respeto. Respeto por tu tiempo, por tu dinero, por tu salud. Quien te pida que dejes de preguntar no te está cuidando.
No voy a ponerme a la defensiva. Voy a poner sobre la mesa lo que hay, incluido lo que no me favorece.
Qué dicen los organismos de referencia
Cuando alguien quiere saber si una práctica de salud tiene respaldo, hay dos fuentes que pesan más que las demás: la Colaboración Cochrane, que hace revisiones sistemáticas rigurosas, y el NCCIH, el centro de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos dedicado a las prácticas complementarias.
La revisión Cochrane de 2015
Joyce y Herbison publicaron en 2015 una revisión Cochrane sobre el Reiki en ansiedad y depresión. Encontraron solo tres ensayos aleatorizados, con aproximadamente 62 participantes en total.
Sesenta y dos personas. Para que te hagas una idea, un ensayo clínico serio sobre un medicamento suele contar con cientos o miles.
La conclusión de los autores fue que no hay pruebas suficientes para saber si el Reiki es útil en ansiedad o depresión. Fíjate bien en la frase: no dice "no funciona". Dice que no hay material suficiente para responder. Son cosas distintas, y confundirlas sería deshonesto en cualquiera de las dos direcciones.
La posición del NCCIH
El NCCIH, dependiente de los NIH, mantiene una página informativa sobre el Reiki. Su posición se resume en tres afirmaciones que conviene leer completas y sin recortes:
- El Reiki no ha demostrado claramente ser eficaz para ningún propósito relacionado con la salud.
- No hay evidencia científica que apoye la existencia del campo energético que la práctica postula.
- El Reiki no ha mostrado tener efectos dañinos.
Puedes leerlo en su fuente original: nccih.nih.gov/health/reiki.
La segunda afirmación es la más incómoda para quienes trabajamos con esto, y no tiene sentido esconderla. La ciencia no ha encontrado ese campo energético del que hablamos los terapeutas. Punto.
El metaanálisis de Liu y colaboradores, 2025
En 2025, Liu y colaboradores publicaron en Systematic Reviews un metaanálisis que reunió 11 ensayos y 661 participantes, mucho más material que el disponible en 2015.
Encontraron una mejora pequeña pero estadísticamente significativa en calidad de vida: una diferencia de medias estandarizada (SMD) de 0,28, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,01 a 0,56.
Traducido: el efecto es real en los datos, pero es modesto, y el límite inferior del intervalo roza el cero. Si ese intervalo hubiera cruzado el cero, el resultado no habría sido significativo. Está justo en el borde.
Además, la heterogeneidad entre estudios fue alta: I² = 65,1 %. Eso significa que los ensayos incluidos diferían bastante entre sí en métodos, poblaciones y resultados, lo que obliga a leer el promedio con cautela.
Un detalle que sí me parece interesante: los subgrupos con mejores resultados fueron los que recibieron ocho sesiones o más y sesiones de sesenta minutos o más. Coincide con lo que observo en consulta, aunque una coincidencia no es una prueba.
Demir Doğan, 2018, sobre dolor
Demir Doğan publicó en Complementary Therapies in Clinical Practice un metaanálisis centrado en el dolor. La señal fue positiva, con limitaciones metodológicas reconocidas por la propia autora.
Es un resultado alentador que no puede presentarse como una conclusión firme.
Resumen de la evidencia, en una tabla
| Fuente | Qué examinó | Qué encontró | Cómo debe leerse |
|---|---|---|---|
| Cochrane (Joyce y Herbison, 2015) | Ansiedad y depresión; 3 ensayos, ~62 participantes | Pruebas insuficientes para concluir | Ausencia de evidencia, no evidencia de ausencia |
| NCCIH / NIH | Revisión general del estado de la investigación | No ha demostrado claramente eficacia; sin evidencia del campo energético; sin efectos dañinos | Es la referencia institucional más citable |
| Liu et al., 2025 | Calidad de vida; 11 ensayos, 661 participantes | SMD 0,28 (IC 95 % 0,01–0,56); I² = 65,1 % | Efecto pequeño, al borde de la significación, con alta heterogeneidad |
| Demir Doğan, 2018 | Dolor | Señal positiva | Limitaciones metodológicas; no concluyente |
¿Por qué es tan difícil estudiar el Reiki?
Voy a explicarlo, y quiero dejar claro de antemano que no es una excusa. Las dificultades metodológicas explican por qué los estudios son pequeños y variables; no rescatan afirmaciones que la evidencia no sostiene.
El problema del cegamiento. En un ensayo farmacológico, ni el paciente ni el investigador saben quién recibe el principio activo. En Reiki, el terapeuta siempre sabe lo que está haciendo. Se han usado "falsos terapeutas" —personas sin formación que imitan la imposición de manos— pero eso introduce otro problema: si parte del efecto viene del contacto atento y del reposo, el grupo control también lo recibe.
El problema de la variabilidad. No hay un protocolo estandarizado. Una sesión de treinta minutos con un terapeuta y una de una hora con otro pueden ser experiencias muy distintas. Eso dispara la heterogeneidad que veíamos en el I².
El problema de los desenlaces. Lo que se mide —calidad de vida, ansiedad percibida, dolor autoinformado— son escalas subjetivas. Son legítimas y se usan en toda la medicina, pero son más ruidosas que un análisis de sangre.
El problema de la financiación. No hay una industria que financie ensayos grandes de Reiki. Los estudios se hacen con presupuestos pequeños, en un solo centro, con muestras cortas.
Nada de esto convierte una hipótesis sin comprobar en un hecho. Solo explica por qué el archivo es tan escaso.
Cómo leer lo que encuentres por ahí
Vas a toparte con páginas que afirman que el Reiki "está avalado por la ciencia" y con otras que lo llaman fraude. Ambas suelen apoyarse mal en las mismas fuentes.
Tres señales de que alguien está exagerando a favor: cita un estudio sin decir cuántos participantes tenía; presenta una revisión narrativa escrita por practicantes como si fuera independiente; o convierte "mejora en calidad de vida" en "cura". Sobre lo último, ten en cuenta que hay revisiones escritas desde una posición favorable al Reiki que circulan como si fueran evaluaciones neutrales. No lo son.
Dos señales de que alguien está exagerando en contra: usa el Cochrane de 2015 como si hubiera concluido que no funciona, cuando concluyó que no había datos suficientes; o ignora que el mismo NCCIH que niega el campo energético reconoce que no se han observado efectos dañinos.
La honestidad, en este tema, consiste en aguantar la incomodidad de un "no lo sabemos".
Lo que yo puedo decir con honestidad
Aquí hay que separar dos planos, y quiero que la separación sea nítida.
Lo que la ciencia ha demostrado
Que el Reiki es seguro. Que no hay pruebas suficientes para afirmar que sea eficaz en ninguna condición concreta. Que no hay evidencia del campo energético. Que existe una señal pequeña en calidad de vida y en dolor, con estudios limitados.
Eso es todo. Nada de esto autoriza a nadie a prometerte una curación.
Lo que yo veo en la consulta
Esto no es evidencia científica y no lo presento como tal. Es observación de primera mano, con todos los sesgos que eso implica: yo veo sobre todo a quien vuelve, no a quien no volvió.
Veo gente que llega a la camilla con los hombros en las orejas y a los quince minutos empieza a respirar de otra manera. Veo a personas que llevaban meses durmiendo mal y que se quedan dormidas en la sesión, algo que a veces les da vergüenza y que yo celebro.
En Santa Elena, con el frío del bosque de niebla afuera y el silencio que hay allá arriba, esto pasa antes que en Medellín. En Medellín, donde se oye el tráfico de fondo, la gente tarda un poco más en soltar.
Y veo algo que me parece importante nombrar: mucha de la gente que llega no había tenido en meses una hora entera en la que alguien estuviera pendiente de ella sin pedirle nada. No sé cuánto de lo que ocurre viene de la imposición de manos y cuánto de esa presencia. Honestamente, no lo sé. Nadie lo sabe todavía.
Lo que sí puedo decir es que no he visto daño, y que muchas personas describen alivio. Trato ambas cosas con el mismo cuidado: la primera coincide con la evidencia, la segunda es un relato, no una prueba.
Entonces, ¿vale la pena?
Depende de qué esperes.
Si buscas una terapia que resuelva un diagnóstico, el Reiki no es eso y quien te diga lo contrario te está engañando. Si buscas un espacio de descanso profundo, de acompañamiento sereno, complementario a tu tratamiento médico, entonces es una opción segura que a muchas personas les resulta valiosa.
Ese es el terreno honesto. No es poco.
Si quieres seguir por aquí, te sirven estos tres: Reiki y efecto placebo, donde desarrollo la objeción más frecuente; ¿El Reiki es peligroso?, donde hablo del riesgo real, que no está en la técnica; y ¿Cuántas sesiones necesito?, donde conecto lo de las ocho sesiones con la práctica.
Si prefieres saber cómo trabajo, está la terapia y quién soy.
Preguntas frecuentes
¿El Reiki está científicamente comprobado? No. El NCCIH afirma que el Reiki no ha demostrado claramente ser eficaz para ningún propósito de salud, y que no hay evidencia científica del campo energético que la práctica postula. Existen estudios que sugieren mejoras pequeñas en calidad de vida y dolor, pero son limitados en tamaño y calidad. Presentarlo como comprobado sería falso.
Si no está comprobado, ¿por qué hay gente que dice sentirse mejor? Porque sentirse mejor y que una técnica sea eficaz son cosas distintas. El reposo, el contacto respetuoso, la atención sostenida de otra persona y la expectativa influyen en cómo nos sentimos. Todo eso es real. Lo que no está establecido es cuánto aporta específicamente la canalización de energía frente a esos otros factores.
¿Cochrane dijo que el Reiki no sirve? No. La revisión de 2015 dijo que las pruebas eran insuficientes para determinar si el Reiki es útil en ansiedad o depresión, porque solo había tres ensayos con unos 62 participantes en total. "No lo sabemos" no es lo mismo que "no funciona". Quien la cite en cualquiera de los dos extremos la está torciendo.
¿Cuántas sesiones dice la evidencia que hacen falta? La evidencia no establece un número. En el metaanálisis de Liu y colaboradores de 2025, los subgrupos con mejores resultados fueron los que recibieron ocho sesiones o más y sesiones de sesenta minutos o más. Es una señal dentro de un análisis con alta heterogeneidad, no una pauta clínica.
¿Puedo hacer Reiki si estoy en tratamiento médico? Sí, como complemento y sin suspender nada. La evidencia disponible indica que el Reiki es seguro y no invasivo. Lo importante es que sigas tu tratamiento, que tu profesional tratante sepa lo que estás haciendo y que ningún terapeuta te sugiera modificar una medicación. Eso último es una señal de alarma.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
Si después de leer todo esto sigues con curiosidad, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561. No hace falta que creas en nada para venir. Basta con que quieras descansar una hora.
Namasté.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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