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Reiki · 25 de agosto de 2026 · 10 min de lectura

¿El Reiki es una religión? Creencia, libre albedrío y respeto

Por Uber Puerta · Publicado el

El Reiki no es una religión ni exige creer nada. Aquí explico la diferencia entre práctica, técnica y creencia, y qué lenguaje espiritual encontrarás en este espacio.

¿El Reiki es una religión? Creencia, libre albedrío y respeto

No. El Reiki no es una religión. No tiene dios propio, ni libro sagrado, ni dogma, ni clero, ni exige que renuncies a tu fe ni que adoptes ninguna. Es una práctica de imposición de manos que puedes recibir creyendo lo que ya crees, o sin creer nada.

Dicho esto, te debo una aclaración: este espacio en concreto sí tiene un lenguaje espiritual cristiano. Te explico ambas cosas.

Tres palabras que se confunden todo el tiempo

Buena parte del enredo viene de mezclar tres cosas distintas. Vale la pena separarlas.

Una técnica es un procedimiento: qué se hace, en qué orden, con qué manos, durante cuánto tiempo. Se puede aprender y se puede describir sin hablar de nada trascendente.

Una práctica es la técnica más el contexto en que se realiza: el lugar, el silencio, el trato, la duración, la intención con la que se hace.

Una creencia es lo que uno sostiene sobre por qué eso funciona o qué significa. Ahí es donde entra la cosmovisión de cada quien.

El Reiki es una práctica. Suele venir acompañado de creencias, sí, pero las creencias no forman parte del procedimiento y no son un requisito de acceso.

Por comparación: hacer respiraciones profundas es una técnica; hacerlas en un templo es una práctica en contexto religioso; creer que la respiración te conecta con lo divino es una creencia. Puedes hacer lo primero sin lo tercero.

Qué le falta al Reiki para ser una religión

Si tomamos los rasgos que se suelen usar para identificar una religión, el Reiki no cumple casi ninguno.

Rasgo de una religión¿Lo tiene el Reiki?
Un dios o dioses propiosNo
Un texto sagrado reveladoNo
Un cuerpo de dogma que hay que aceptarNo
Un clero con autoridad doctrinalNo; hay maestros que enseñan la técnica
Ritos de pertenencia (bautismo, conversión)No; la iniciación transmite la práctica, no una membresía
Normas morales obligatoriasNo; hay cinco principios, y son orientaciones
Una comunidad de fielesNo; hay comunidades de practicantes
Una explicación del más alláNo

Sobre los cinco principios de Usui, conviene aclararlo porque a veces se leen como mandamientos: "solo por hoy, no te enfades; solo por hoy, no te preocupes; sé agradecido; trabaja con honestidad; sé amable con todo lo vivo". Son propuestas de conducta cotidiana. No hay sanción por incumplirlas, no hay confesión, no hay autoridad que las juzgue. Escribí sobre ellos en los cinco principios del Reiki.

De dónde viene la confusión

Que tanta gente pregunte esto no es casualidad. Hay cuatro razones, y todas son comprensibles.

El vocabulario. Palabras como energía universal, canal, luz o sanación suenan a lenguaje religioso. Y en muchos espacios lo son, porque quien las usa las vive así. Pero una palabra compartida no convierte una práctica en un culto.

El origen japonés. Mikao Usui desarrolló el sistema en un contexto donde la práctica espiritual y la vida cotidiana no están tan separadas como aquí. Eso deja un aire que a un oído occidental le suena a religión.

Los símbolos. El Reiki usa símbolos que se transmiten en la formación y que a veces se rodean de reserva. Esa reserva alimenta la sospecha de esoterismo cerrado, aunque hoy los símbolos están publicados por todas partes.

Lo que ha hecho el mercado. Alrededor de las terapias se ha construido una industria con mucho lenguaje grandilocuente, promesas de transformación y algún líder carismático de más. Es normal desconfiar.

Aclarar esto no es un detalle menor. La diferencia entre "esto exige que creas" y "esto no te pide nada" es exactamente la diferencia entre poder decidir libremente y sentirte empujado.

¿Es una secta?

Tampoco, y esta pregunta merece respuesta directa porque a veces es lo que de verdad se está preguntando.

Las dinámicas sectarias tienen señales reconocibles: aislamiento de la familia y los amigos, exigencia de exclusividad, control económico, un líder incuestionable, castigo o culpa al que se va, y desprecio hacia quienes están fuera.

Nada de eso pertenece al Reiki como práctica. Pero puede aparecer en grupos concretos, igual que puede aparecer alrededor de un gimnasio, una empresa o una escuela de cualquier disciplina. Si en un espacio de terapia te presionan para cortar vínculos, para entregar dinero o para no cuestionar a nadie, el problema no es el Reiki: es ese lugar. Vete.

Una señal simple: un espacio sano te deja marcharte sin drama.

¿Hay que creer en el Reiki para recibirlo?

No. Y no lo digo como un eslogan.

En una sesión, lo que se te pide es sencillo: que te recuestes, vestido, y que descanses una hora. No hay nada que repetir, nada que jurar, nada que aceptar. Puedes venir con tu fe, con otra distinta, o sin ninguna.

He acompañado a personas que no creen absolutamente nada de lo que yo creo y que salieron descansadas. También a personas muy creyentes que no notaron gran cosa. La experiencia no se reparte según la fe de cada quien.

Lo que sí influye —y esto es honesto decirlo— es la disposición a soltar durante una hora. No es fe: es permiso para descansar. Alguien que llega decidido a vigilar el reloj probablemente vigile el reloj.

Si te interesa cómo transcurre, lo cuento paso a paso en tu primera sesión de Reiki.

Ahora, la parte transparente: qué encontrarás en este espacio

Aquí es donde muchos sitios se quedan callados, y a mí me parece que callarse es una forma de engañar.

Sananda Reiki no es un espacio neutro. Yo soy cristiano y trabajo con Jesús el Cristo, a quien nombro también como Sananda, el Maestro del amor universal. De ahí viene el nombre. En mi camino acompañan también los maestros ascendidos, los arcángeles y los siete rayos.

En la práctica, eso significa que antes de una sesión me pongo en oración. Que cuando digo que es Dios quien sana lo digo en serio. Que el vocabulario que uso —canal, amor divino, presencia— viene de ahí.

Nada de eso se te pide a ti. Ninguna sesión requiere que compartas mi marco. Pero está en la casa, y tienes derecho a saberlo antes de entrar, no después.

Si prefieres una sesión en silencio, sin lenguaje espiritual y sin que se nombre nada, se hace así y no hay que dar explicaciones. Si prefieres rezar tú durante la sesión, con tus propias palabras y tu propia tradición, también. Y si esto no encaja contigo, es una razón válida para buscar otro espacio; te lo digo sin ningún reproche.

Libre albedrío: lo que significa aquí

En mi camino, el libre albedrío no es una fórmula de cortesía. Es un principio de trabajo.

Significa que no se hace nada sobre nadie sin su consentimiento. Que no se envía Reiki a distancia a una persona que no lo ha pedido, aunque quien lo pide lo haga con buena intención. Que no se insiste, no se convence y no se corrige la creencia de nadie.

Significa también que no te voy a decir que tu escepticismo es un bloqueo. Esa frase es una trampa, y ya la desarmé en ¿El Reiki es peligroso?: cuando el terapeuta convierte tu duda en la causa de que algo no funcione, ha dejado de acompañarte.

Otra cosa que respeta el libre albedrío es el ritmo. Nadie tiene que decidir en la primera llamada, ni comprometerse a un número de sesiones, ni explicar por qué no vuelve.

Y significa una última cosa, que a veces incomoda: si alguien decide, después de recibir una sesión, que esto no es para él, no hay nada que reparar ni que explicar. La puerta funciona en las dos direcciones.

Lo que veo en la consulta

Esta pregunta llega más de lo que uno pensaría, y casi siempre en voz baja.

En Medellín me la han hecho al teléfono, antes de agendar, con un tono de disculpa, como si preguntarlo fuera de mala educación. No lo es. Es exactamente lo que hay que preguntar.

Me acuerdo de un hombre de Laureles que me llamó para saber si tendría que "hacer algo raro". Le dije que no, que se iba a recostar en una camilla con la ropa puesta y que probablemente se dormiría. Vino, se durmió, y al final me preguntó si eso era todo. Sí. Eso era todo.

También me han preguntado si iba a intentar cambiarles la religión. Nunca. Ni de forma abierta ni de forma sutil. Quien viene aquí sale con la misma fe con la que entró, o sin ninguna, exactamente como entró.

En Santa Elena, con el bosque de niebla alrededor, el ambiente puede parecer más "espiritual" por el lugar mismo. La niebla, el silencio, los árboles. Pero la sesión sigue siendo la misma: una hora de reposo acompañado.

Si quieres profundizar en la parte de fe, está Reiki y fe cristiana. Si te interesa el origen histórico, está la historia del Reiki. Y si quieres ver en qué consiste la sesión, aquí la explico.

Hay algo que me parece que resume bien el asunto. La gente que llega temiendo entrar en algo casi nunca teme la camilla. Teme la pertenencia: que después venga un grupo, un compromiso, una identidad nueva que haya que sostener.

Aquí no hay nada de eso. Vienes, descansas, te vas. Si vuelves, bien. Si no vuelves, también.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que renunciar a mi religión para recibir Reiki? No. El Reiki no pide conversión ni exclusividad. Puedes recibir una sesión y seguir practicando tu fe exactamente igual. Si perteneces a una comunidad religiosa que ve la práctica con reservas, esa es una conversación que tiene sentido tener con tu guía espiritual antes de decidir, no un requisito que yo te ponga.

¿Puedo recibir Reiki si soy ateo o agnóstico? Sí. No se te va a pedir que creas en nada ni que participes en nada. Puedes entenderlo como una hora de reposo con contacto respetuoso, y quedarte solo con eso. Muchas personas vienen exactamente así, y no hay ningún problema.

¿En una sesión hay rezos, cantos o rituales? En mi caso hay una oración silenciosa por mi parte antes de empezar. Durante la sesión no se te pide participar en nada. Si prefieres que no haya lenguaje espiritual alguno, dilo y la sesión se hace en silencio. Se avisa siempre antes de empezar qué va a ocurrir.

¿La iniciación de Reiki es un rito religioso? No. La iniciación, o sintonización, forma parte de la formación: es el momento en que un maestro transmite la práctica a un alumno. No implica ingresar en ninguna comunidad de fe, no crea obligaciones doctrinales y no sustituye ningún sacramento ni compromiso religioso.

¿Los cinco principios son mandamientos? No. Son cinco orientaciones de conducta cotidiana que Mikao Usui propuso: no enfadarse por hoy, no preocuparse por hoy, ser agradecido, trabajar con honestidad y ser amable con todo lo vivo. No hay castigo por incumplirlas ni autoridad que las supervise. Son una guía, no un código.


Aviso

La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.


Si te queda alguna duda sobre qué se hace y qué no se hace aquí, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561 y te lo cuento antes de que decidas nada.

Om Mani Padme Hum ✦

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Escrito por

Sananda Reiki

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