El Reiki no sustituye el control prenatal, no reemplaza a tu obstetra ni a tu matrona, no diagnostica y no influye en cómo va a evolucionar tu embarazo o tu parto. Lo que puede ofrecerte es una hora de descanso, contacto respetuoso y acompañamiento tranquilo en una etapa en la que casi todo el mundo pregunta por el bebé y casi nadie pregunta por ti.
Si estás buscando la modalidad concreta que ofrezco, está en Reiki en el embarazo. Este artículo es para entender antes qué es y qué no es.
Qué está pasando realmente en cada etapa
El embarazo
El cuerpo cambia rápido y sin pedir permiso: náuseas, sueño irregular, dolor lumbar y pélvico, acidez, piernas pesadas, un centro de gravedad que se mueve cada semana.
Y la cabeza también. Hay ilusión, y a la vez suele haber miedo: a que algo salga mal, al parto, a no saber, a dejar de ser quien eras. Nadie te lo dice, pero la ambivalencia en el embarazo es normal y no significa que quieras menos a tu bebé.
Además hay un fenómeno curioso: desde que se nota la barriga, la conversación se desplaza al bebé. Cómo viene, cuánto pesa, si ya se movió. Muchas mujeres describen que llevan meses sin que nadie les pregunte cómo están ellas.
El parto
Es un proceso fisiológico intenso, imprevisible y atendido por profesionales. Lo que pase ahí lo acompaña tu equipo: obstetra, matrona, personal de la institución donde des a luz.
El posparto
Es la etapa de la que menos se habla y la que más sostiene la gente sola. Fatiga acumulada, dolor, recuperación de la herida o de la cesárea, dificultades con la lactancia, un cuerpo que no se reconoce, sueño roto en fragmentos de dos horas.
Y emocionalmente: entre el segundo y el quinto día es muy frecuente el llamado baby blues, con llanto fácil y sensibilidad a flor de piel, que suele ceder en pocos días. Cuando eso no cede, o cuando aparece más tarde tristeza persistente, angustia intensa, culpa, insomnio incluso con el bebé dormido o dificultad para vincularse con él, ya no es baby blues: puede ser una depresión posparto o un cuadro de ansiedad posparto, y se atiende con un profesional de salud mental. No es debilidad ni falta de amor. Es frecuente y tiene tratamiento.
Lo que el Reiki no puede hacer
Esto no admite matices.
No sustituye el control prenatal. Ni una ecografía, ni una analítica, ni un control de tensión. Nada de lo que yo haga aporta información sobre tu salud o la del bebé.
No diagnostica. No puedo saber cómo está tu bebé, ni su posición, ni su sexo, ni si algo va bien o mal. Si algún terapeuta te dice algo así, aléjate de inmediato.
No influye en la evolución del embarazo ni del parto. No induce el parto, no lo acorta, no gira a un bebé, no previene complicaciones y no cambia un pronóstico. No hay ninguna base para afirmarlo y yo no lo afirmo.
No sustituye a tu matrona ni a tu obstetra, ni en el embarazo, ni en el parto, ni en el puerperio.
No trata la depresión posparto ni la ansiedad posparto. Eso es atención en salud mental, y cuanto antes, mejor.
No trata problemas de lactancia. Para eso están la consultora de lactancia, la matrona o tu pediatra.
No garantiza nada, ni un embarazo tranquilo, ni un parto fácil, ni un posparto amable.
Lo que sí hago es no tocar tu abdomen si tú no quieres, no dirigir nada "al bebé" y no darte opiniones médicas de ningún tipo.
Qué sí puede aportar
Una hora en la que la protagonista eres tú. No el bebé, no el parto, no la lista de compras. Tú.
Descanso en un cuerpo que carga mucho. Estar acostada de lado, con cojines, tapada y en silencio, sin que nadie te pida nada, es un lujo poco frecuente en el embarazo y prácticamente inexistente en el posparto.
Contacto respetuoso y no invasivo. En estos meses el cuerpo es examinado, medido y tocado con frecuencia por motivos clínicos. Aquí el contacto no busca nada.
Un espacio donde puedes decir lo que no dices en otro lado. Que tienes miedo. Que estás agotada. Que a veces no te reconoces. No lo voy a interpretar ni se lo voy a contar a nadie.
Acompañamiento. Sobre todo en el posparto, cuando el mundo se centra en el recién nacido y la madre desaparece del foco.
Qué dice la evidencia
Voy a ser exacto, porque en embarazo cualquier exageración es especialmente irresponsable.
No hay evidencia científica de que el Reiki mejore ningún desenlace del embarazo, del parto o del posparto. No la hay, y no voy a insinuar que la haya.
El NCCIH afirma que el Reiki no ha demostrado claramente ser eficaz para ningún propósito relacionado con la salud y que no hay evidencia científica del campo energético que la práctica postula; también señala que no se le han observado efectos dañinos: nccih.nih.gov/health/reiki.
La revisión Cochrane de 2015 (Joyce y Herbison) se centró en ansiedad y depresión, con tres ensayos y unos 62 participantes: pruebas insuficientes.
El metaanálisis de Liu y colaboradores (2025), en Systematic Reviews, con 11 ensayos y 661 participantes, encontró una mejora pequeña pero estadísticamente significativa en calidad de vida (SMD 0,28; IC 95 % 0,01–0,56), con heterogeneidad alta (I² = 65,1 %). No es un estudio sobre embarazo.
Sobre seguridad: el Reiki es una práctica no invasiva, sin sustancias, sin manipulación física ni presión, y no se le han descrito efectos dañinos. Aun así, en embarazo la prudencia manda: informa siempre a tu equipo obstétrico de cualquier terapia complementaria que quieras incorporar. Si tu embarazo es de alto riesgo o hay alguna indicación de reposo, esa indicación va primero.
El análisis completo de la evidencia está en ¿El Reiki funciona?, y las situaciones en las que conviene esperar o adaptar la sesión, en contraindicaciones del Reiki.
| Necesidad | Quién la atiende | Papel del Reiki |
|---|---|---|
| Control del embarazo, ecografías, exámenes | Obstetra y matrona | Ninguno |
| Cualquier señal de alarma obstétrica | Urgencias, sin esperar | Ninguno |
| Preparación al parto y plan de parto | Tu equipo y los cursos de preparación | No lo sustituye |
| Lactancia y recuperación posparto | Matrona, consultora de lactancia, médico | No lo sustituye |
| Depresión o ansiedad posparto | Profesional de salud mental | No lo sustituye |
| Descanso, contacto suave, compañía | Tu red de apoyo y el autocuidado | Aquí puede acompañar |
Cuándo consultar de inmediato
No esperes a la cita ni pases antes por ninguna terapia complementaria si aparece sangrado vaginal; dolor abdominal intenso o contracciones antes de tiempo; pérdida de líquido; disminución o ausencia de movimientos del bebé; dolor de cabeza fuerte con visión borrosa, hinchazón brusca de cara o manos o dolor en la boca del estómago; fiebre; vómitos que no ceden; o cualquier cosa que te haga sentir que algo no está bien. Ve a urgencias o llama a tu equipo obstétrico.
En el posparto, consulta si la tristeza, la angustia o el insomnio se sostienen más allá de dos semanas; si sientes que no puedes cuidar del bebé; si hay culpa que te consume o pensamientos intrusivos que te asustan. Los pensamientos intrusivos son más frecuentes de lo que se cree y contarlos a un profesional es el camino, no una amenaza.
Y si aparecen ideas de hacerte daño, de no querer seguir o de dañar al bebé, esto es una urgencia y no se acompaña con Reiki: pide ayuda hoy, a tu médico, a urgencias, a la línea 123 en Colombia, o dile a alguien de confianza que se quede contigo y te acompañe. Pedir ayuda ahí es lo que hay que hacer.
Cómo es una sesión en el embarazo o el posparto
Atiendo en Medellín, en Santa Elena y a distancia. En embarazo pregunto siempre tres cosas antes de empezar: en qué semana estás, si tu equipo médico te ha dado alguna indicación particular y si hay algo que prefieras que no toque.
La postura manda. La mayoría de las mujeres, sobre todo a partir de la segunda mitad del embarazo, están más cómodas de lado, con un cojín entre las rodillas y otro bajo la barriga. Si en algún momento boca arriba te marea o te incomoda, cambiamos y ya está. Nunca hay que aguantar una postura.
No hay que desvestirse. Trabajo con imposición de manos, muy suave, o a pocos centímetros sin contacto. En el abdomen solo apoyo si tú me lo pides; por defecto no lo toco. Y no dirijo nada al bebé: la sesión es para ti.
Las sesiones en embarazo suelen ser más cortas, porque estar quieta mucho rato pesa. Si hay que interrumpir para ir al baño, se interrumpe. Aquí no hay nada que romper.
Lo que veo con más frecuencia es que las mujeres se duermen. Se duermen rápido y profundo, sobre todo en el tercer trimestre y en el posparto. Y lo segundo que veo, casi siempre, es que en algún momento aparece la frase: "hace mucho que nadie me pregunta cómo estoy yo". La he escuchado tantas veces que ya la espero.
En el posparto muchas madres vienen con el bebé. Está bien: si hay que parar para alimentarlo o calmarlo, se para. No es una interrupción, es el contexto.
Sobre Santa Elena, una advertencia práctica: la subida a la montaña es larga y con curvas, y en el embarazo no siempre sienta bien. Si te apetece el bosque, pregúntale antes a tu médico y decide con calma. En Medellín todo es más sencillo, y a distancia puedes recibir sin moverte de tu cama, que en el posparto suele ser la mejor opción.
Si el sueño o la angustia son lo que más pesa, te pueden servir Reiki para el insomnio y Reiki para la ansiedad.
Preguntas frecuentes
¿El Reiki es seguro en el embarazo? Es una práctica no invasiva: no usa sustancias, no manipula ni presiona el cuerpo, y no se le han descrito efectos dañinos. Dicho eso, no existen estudios específicos en embarazo, así que la recomendación sensata es informar siempre a tu obstetra o a tu matrona antes de incorporarla, y respetar cualquier indicación que te hayan dado.
¿Puede ayudar a que el bebé se acomode o a que el parto sea más fácil? No. No hay ninguna base para afirmarlo y no lo afirmo. El Reiki no influye en la posición del bebé, no induce el parto, no lo acorta y no modifica su evolución. Quien te prometa algo así te está engañando en un momento en el que estás especialmente expuesta.
¿Puedes decirme cómo está mi bebé? No. No diagnostico, no percibo el estado de salud de nadie y no tengo forma de saberlo. Esa información viene de tus controles, de las ecografías y de tu equipo médico. Cualquier terapeuta que responda otra cosa a esta pregunta es un motivo suficiente para no volver.
Tengo un embarazo de alto riesgo. ¿Puedo recibir Reiki? Pregúntaselo primero a tu obstetra y sigue lo que te indique, incluido el reposo si lo hay. Si te da vía libre, la sesión se adapta por completo: más corta, de lado, sin contacto si lo prefieres, o a distancia para que no tengas que desplazarte. Lo médico manda siempre.
Estoy en el posparto y no puedo dejar al bebé. ¿Qué opciones tengo? Puedes venir con él, y paramos cuando haga falta. También está la modalidad a distancia, que muchas madres eligen porque la reciben en su cama, en el momento en el que el bebé duerme, sin salir de casa ni organizar nada. Ninguna de las dos opciones es mejor: depende de tu semana.
¿Sustituye esto a la preparación al parto? No, en absoluto. La preparación al parto, los cursos y las conversaciones con tu matrona te dan información y herramientas concretas para lo que viene. Una sesión de Reiki no enseña nada de eso: es un rato de descanso. Las dos cosas pueden convivir, pero no se reemplazan.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
Si quieres una hora de descanso durante el embarazo o en el posparto, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561, o mira cómo trabajo esta etapa en Reiki en el embarazo. Con calma, y siempre con tu equipo médico al tanto.
Namasté.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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