Durante la gestación y en los meses cercanos al nacimiento, varias sesiones de Reiki pueden favorecer el bienestar emocional y físico de la madre y la conexión amorosa con su bebé.
El Reiki es una terapia suave y no invasiva, por lo que puede acompañar a la mujer en distintos momentos del embarazo, siempre como complemento del control médico habitual.
Las sesiones ayudan a sostener un estado de calma frente a los cambios físicos y emocionales, y favorecen el descanso reparador.
Después del parto, el Reiki acompaña la recuperación, la lactancia y la creación del vínculo con el bebé.
Cada sesión es un espacio sagrado para reencontrarte con tu energía vital y tu poder auto sanador.
Lo que recibes
Beneficios de esta terapia
Armonía emocional para la madre y el bebé.
Reducción del estrés y la ansiedad gestacional.
Acompañamiento amoroso en el proceso de parto.
Fortalecimiento del vínculo prenatal.




