El Reiki no sustituye al veterinario. Nunca, en ninguna circunstancia, por ningún motivo. Lo que puede ofrecer a un animal es presencia tranquila y un rato sin exigencias, con una condición innegociable: el animal marca los tiempos y, si quiere irse, se va.
Por qué llega esta consulta
Las razones se repiten bastante.
Un perro que se quedó nervioso después de una mudanza. Un gato que se esconde desde que llegó el bebé. Un animal recién adoptado que todavía no confía en nadie. Una perra mayor que ya no salta al sofá. Una casa donde acaba de morir otro animal y el que queda anda buscándolo por los rincones.
Y hay una razón que se dice menos: la persona que llama está preocupada y necesita hacer algo. Cuidar a un animal enfermo tiene mucho de impotencia.
Lo entiendo. Por eso mismo, la primera parte de este artículo tiene que ser clara.
El Reiki no sustituye al veterinario. Nunca.
Esta es la regla central y no admite excepciones.
- No trata ninguna enfermedad animal.
- No sustituye una consulta, un diagnóstico, una vacuna, una desparasitación ni una cirugía.
- No reemplaza analgesia ni ningún medicamento prescrito por un veterinario.
- No diagnostica, no detecta nada y no "sabe" qué le duele a tu perro.
- No es motivo para posponer una consulta veterinaria. Ni un día.
Un animal no puede decir dónde le duele, no puede pedir ayuda y no puede corregir una decisión equivocada de su cuidador. Eso hace que el riesgo de retrasar una consulta sea todavía mayor que en una persona.
Si tu animal tiene un síntoma —come menos, cojea, vomita, respira raro, se esconde, tiene un bulto, no orina—, la llamada es al veterinario. Hoy. Después, si quieres, hablamos de acompañarlo.
Cualquiera que te ofrezca resolver un problema de salud animal con energía, o que te sugiera esperar antes de ir al veterinario, te está poniendo en riesgo a ti y a tu animal. Sobre cómo distinguir a alguien serio escribí en cómo elegir terapeuta.
Qué puede aportar, entonces
Algo modesto y real: una persona sentada en el suelo, quieta, sin pedirle nada al animal.
Eso, para un animal ansioso, es una situación poco habitual. No hay correa, no hay órdenes, no hay veterinario, no hay visitas. Solo alguien tranquilo que se queda cerca.
Lo que suelen describir las familias es que el animal se echó, respiró más despacio, se durmió, o que después estuvo más calmado esa tarde. Eso es lo que puedo decir con honestidad.
Y hay una parte que no conviene subestimar: al humano también le sienta bien. Media hora sentado en el suelo con tu perro, sin teléfono, cambia el ambiente de la casa. Los animales son bastante sensibles al estado de quien vive con ellos, y una casa más tranquila es una casa más tranquila para todos.
Sobre la idea de que "el animal absorbe la energía del dueño"
Esta frase circula mucho en el mundo de las terapias y conviene mirarla de frente.
Es una creencia extendida dentro de este campo, no un hecho comprobado. Yo no te la voy a presentar como si lo fuera.
Lo que sí está mejor sustentado, y lo dice cualquier etólogo, es algo más simple: los animales domésticos leen muy bien nuestro comportamiento. Notan el tono de voz, la tensión del cuerpo, los cambios de rutina, la casa alterada. Si en un hogar hay estrés, es probable que el animal lo refleje.
Eso no significa que tu perro "cargue" con tu enfermedad, ni que se ponga enfermo por protegerte, ni que un animal muera "para llevarse algo". He escuchado esas frases dichas a personas que acababan de perder a su compañero, y me parecen crueles además de infundadas.
Si tu animal está enfermo, tiene una causa veterinaria. Buscarla es lo que le sirve.
Lo que dice la evidencia
Aquí toca ser especialmente honesto, porque es un punto donde muchos sitios exageran.
La evidencia disponible sobre Reiki —el NCCIH, la revisión Cochrane (Joyce y Herbison, 2015, CD006833) con tres ensayos y unos 62 participantes, el metaanálisis de Liu y colaboradores (2025) con 11 ensayos y 661 participantes, el metaanálisis de Demir Doğan (2018) sobre dolor— está hecha en personas, no en animales.
El resumen de esa evidencia ya es prudente de por sí: el Reiki no ha demostrado claramente ser eficaz para ningún propósito de salud, hay señales pequeñas y de calidad limitada en calidad de vida y percepción de dolor y ansiedad, y hay acuerdo en que es una práctica segura mientras no reemplace el tratamiento. Puedes leerlo en la fuente: nccih.nih.gov/health/reiki.
Trasladado a animales, no hay un cuerpo de evidencia comparable que permita afirmar nada. Ni a favor ni en contra.
Lo que sí puedo decirte es lo que observo: es una práctica que no toca nada, no administra nada y no fuerza nada, así que el riesgo directo es prácticamente nulo. Y lo que hay que vigilar sigue siendo lo de siempre: que no retrase una consulta.
Si te interesa el detalle de la investigación, está en este artículo.
El animal manda: puede irse, y se respeta
Esta es la diferencia grande entre trabajar con personas y trabajar con animales.
Una persona se acuesta en la camilla y se queda. Un animal decide.
Por eso una sesión con un animal se hace así:
- Sin correa, sin sujeción, sin encerrarlo. El animal debe poder salir de la habitación.
- En su territorio, en el suelo o en su cama, no subido a una mesa.
- Sin perseguirlo. Uno se sienta, se queda quieto y espera. Si se acerca, bien. Si no, también.
- Las manos no se imponen. Se ofrecen. Muchos animales se acercan solos y se acomodan, y otros se quedan a dos metros mirando.
- Si se levanta y se va, la sesión terminó. Sin insistir, sin volver a llamarlo, sin interpretarlo.
- Duración corta: entre diez y veinte minutos suele ser suficiente.
Ese "puede irse" no es un detalle técnico. Es la única forma de saber que lo que ocurre le resulta agradable. Un animal al que hay que sujetar para hacerle algo no está recibiendo nada bueno.
Cómo se adapta según el animal
| Animal | Cómo se trabaja | Qué evitar |
|---|---|---|
| Perro | En el suelo, en su cama, contacto suave si se acerca | Sujetarlo, subirlo a una mesa, forzar el contacto |
| Gato | Sin contacto al principio; a distancia de un metro | Perseguirlo, sacarlo de su escondite |
| Animal enfermo o mayor | Sesiones muy cortas, sin mover, sin tocar zonas doloridas | Cualquier manipulación; ir contra la indicación del veterinario |
| Recién adoptado | Solo presencia, sin acercarse, varios días | Contacto temprano, invadir su rincón |
| Conejos, aves, roedores | Sin sacarlos de su espacio; a distancia | Manipular, abrir jaulas, generar estrés |
Con gatos, la regla práctica es no hacer nada. Uno se sienta, no lo mira fijo, y espera. Si el gato se acerca, ya está.
Cuándo llamar al veterinario de inmediato
Sin pensarlo dos veces:
- Dificultad para respirar, respiración ruidosa o muy rápida.
- No come ni bebe, o no orina.
- Vómito o diarrea repetidos, sobre todo con sangre.
- Cojera repentina, o dolor evidente al tocarlo.
- Abdomen hinchado y duro.
- Convulsiones, desorientación, colapso.
- Un bulto nuevo, una herida, un sangrado.
- Cualquier cambio brusco de conducta.
Un animal disimula el dolor muy bien. Cuando se hace evidente, suele llevar tiempo.
Cómo es una sesión con un animal
Casi siempre en su casa, porque el traslado ya es un estrés en sí mismo, o a distancia.
Llego, saludo poco, y me siento en el suelo. Lo primero es no ser una novedad amenazante. Muchos perros vienen enseguida a olfatear y se echan al lado; algunos dan dos vueltas y se acomodan a distancia; los gatos suelen observar desde un mueble alto un buen rato.
No hay música especial, ni inciensos, ni nada que llame la atención del animal. Solo quietud.
En Medellín he acompañado a perros que se recuperaban de una cirugía —siempre con la indicación del veterinario delante y sin tocar la zona operada— y a gatos que llevaban semanas escondidos tras una mudanza. Recuerdo bien un perro grande, muy tenso, que pasó veinte minutos vigilándome desde la puerta y a la tercera visita se echó a mi lado sin más. Ese es el ritmo real de esto: lento.
Y sí, muchas veces la sesión termina siendo también para la persona, que se sienta al lado y por primera vez en el día no está haciendo nada.
El marco completo de cómo trabajo con animales está en Reiki para mascotas.
Preguntas frecuentes
¿El Reiki puede curar a mi perro enfermo? No. No trata ninguna enfermedad animal y no reemplaza al veterinario en nada. Lo que puede hacer es acompañar un rato de calma mientras el tratamiento veterinario sigue su curso. Si alguien te ofrece curar a tu animal con energía, o te sugiere aplazar una consulta, aléjate: es la señal de alarma más clara que hay en este terreno.
¿Funciona el Reiki a distancia para animales? Es una modalidad que se ofrece y que muchos cuidadores prefieren, porque evita el estrés del traslado y la presencia de un desconocido en casa. Lo honesto es decir que no hay forma de verificar un efecto, y que el marco no cambia: acompaña, no trata, y no sustituye ninguna atención veterinaria.
Mi gato se va a los cinco minutos. ¿Sirvió de algo? Esa es la respuesta del gato y se respeta. En la práctica, cinco minutos en los que estuvo cerca y tranquilo son la sesión. Insistir, seguirlo o sacarlo de su escondite convertiría algo agradable en algo estresante, que es justo lo contrario de lo que se busca.
¿Puedo aprender a hacerlo yo con mi animal? Muchas personas lo plantean, y la parte valiosa es el gesto: sentarte en el suelo con tu perro o tu gato, sin prisa y sin exigirle nada. Eso tiene sentido con o sin formación. Lo que no cambia nunca es que cualquier síntoma va al veterinario primero.
Mi animal está en sus últimos días. ¿Tiene sentido? Puede tenerlo, como compañía tranquila, siempre coordinado con el veterinario y sin interferir con la medicación ni con los cuidados paliativos que haya indicado. Se trabaja muy corto, sin tocar, sin mover al animal. Y para lo que viene después, si te sirve, escribí sobre eso en Reiki para el duelo: perder a un animal es un duelo real y merece ser tratado como tal.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
En el caso de los animales, la referencia siempre es el veterinario.
Si quieres saber si esto encaja con tu animal y su momento, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561. Si lo que hace falta es una consulta veterinaria, te lo diré sin rodeos.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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