Una sesión de Reiki a distancia es un tiempo acordado —normalmente entre 30 y 60 minutos— en el que tú te recuestas donde estés y yo sostengo la sesión desde aquí, con tu nombre y tu consentimiento. Suele haber una conversación antes y un mensaje después. Es la modalidad que más escepticismo genera, y voy a explicarte por qué ese escepticismo es razonable.
¿Qué es exactamente una sesión a distancia?
No es una videollamada en la que alguien te guía. Tampoco es un audio grabado.
Es un encuentro con hora fija. Acordamos un día y una hora concretos. A esa hora tú te acuestas o te sientas en un lugar tranquilo, y yo dedico ese tiempo íntegro a tu sesión, en silencio, como si estuvieras en la camilla.
En el Reiki tradicional del linaje de Usui, esta práctica se sostiene con el símbolo del segundo nivel, el que se usa para trabajar más allá del espacio y el tiempo. Ese es el marco desde el que yo trabajo.
Lo que no voy a hacer es presentártelo como un hecho comprobado. No lo es.
Cómo se hace, paso a paso
- Conversamos antes. Por WhatsApp o por llamada. Me cuentas qué te trae, cómo estás durmiendo y si hay algo que deba conocer.
- Acordamos hora exacta. Con tu zona horaria si estás fuera de Colombia. Esto importa: la cita es real.
- Preparas tu espacio. Un lugar donde nadie te interrumpa, teléfono en silencio, manta, ropa cómoda.
- Recibes. Te recuestas y no haces nada más. Puedes dormirte.
- Cierro y te escribo. Un mensaje breve al terminar, sin interpretaciones ni mensajes espectaculares.
- Me cuentas si quieres. Al día siguiente, si te apetece. Sirve para ajustar la siguiente.
No necesitas cámara, no necesitas plataforma, no necesitas hacer nada bien.
Presencial y a distancia: qué cambia de verdad
| Presencial | A distancia | |
|---|---|---|
| Contacto físico | Opcional, según acuerdo | Ninguno |
| Duración habitual | 60–90 min | 30–60 min |
| Conversación inicial | Cara a cara, 10–15 min | Por chat o llamada, más breve |
| Desplazamiento | Sí | No |
| Marco externo | Camilla, sala, salir de la rutina | Lo creas tú en casa |
| Ideal para | Primera vez, procesos largos | Distancia, movilidad reducida, seguimiento |
| Limitación principal | Requiere estar en Medellín o Santa Elena | Depende de que te des el espacio |
La diferencia más honesta no es energética. Es de contexto: en la camilla, el marco te lo doy yo. En casa, el marco lo pones tú, y eso es más difícil de lo que parece.
Por qué genera escepticismo (y por qué es razonable)
Aquí no voy a defenderme.
Si algo cuesta creer, es esto. Recibir una terapia sin que nadie esté en la habitación contradice la intuición más básica sobre cómo funcionan las cosas. Que te resulte difícil de aceptar no te hace cerrado: te hace sensato.
Y hay que decir lo que corresponde. La ciencia no ha demostrado la existencia del campo energético que el Reiki postula, ni un mecanismo por el cual una intención sostenida a kilómetros pueda producir un efecto físico medible. El NCCIH es claro: el Reiki no ha demostrado ser eficaz para ningún propósito de salud concreto.
Añado algo que casi ningún sitio de Reiki dice: la modalidad a distancia está aún menos estudiada que la presencial. Los pocos ensayos disponibles se centran mayoritariamente en sesiones con presencia física. Extrapolar sus resultados al trabajo a distancia sería estirar el dato más allá de lo que aguanta.
Si estás buscando una prueba, no la tengo. Nadie la tiene.
Lo que sí puedo decir con honestidad
Puedo decir lo que ocurre y lo que la gente cuenta, sin adornarlo.
Muchas personas describen, a la hora acordada, sensaciones parecidas a las de una sesión presencial: calor, peso, sueño profundo, a veces emoción. Otras no sienten nada especial y aun así reportan haber dormido mejor esa noche.
Puedo decir también algo menos místico y bastante evidente: reservar un rato en la agenda para no hacer absolutamente nada, con la expectativa de ser acompañado, ya produce un estado distinto en el cuerpo. Eso no lo explica todo, pero es parte de lo que ocurre y sería deshonesto ignorarlo.
Y puedo decir lo que yo experimento en mi lado: una hora de presencia sostenida, con tu nombre presente, sin distracciones. Eso es lo que ofrezco. No prometo más.
Si mi marco es el correcto o no, es algo que ni tú ni yo podemos zanjar. Puedes recibir la sesión sin resolverlo.
Para quién tiene sentido
- Vives fuera de Medellín, en otra ciudad de Colombia o en otro país.
- Tienes movilidad reducida, dolor que dificulta desplazarte, o estás en cama.
- Estás en un proceso médico que te deja poca energía para viajar.
- Ya hicimos sesiones presenciales y quieres continuidad entre viajes.
- Cuidas de alguien y no puedes salir de casa.
- Simplemente prefieres tu propia cama a una camilla ajena.
Para una primera vez, si puedes elegir, sugiero presencial. No porque a distancia "funcione menos", sino porque la conversación cara a cara construye una confianza que después sostiene mejor el trabajo remoto. Puedes ver cómo es en tu primera sesión paso a paso.
Cómo prepararte
Menos de lo que crees, pero no cero.
Elige un lugar donde nadie vaya a entrar. Avisa a quien viva contigo. Pon el teléfono en modo avión o en silencio absoluto, no en vibración.
Ten una manta a mano: al relajarse suele bajar la temperatura corporal. Ve al baño antes. Y si puedes, no agendes nada exigente en la hora siguiente.
Lo que más falla no es la energía. Es la logística: gente que recibe con la puerta abierta y tres notificaciones sonando.
Lo que veo en la consulta
Hay un mensaje que recibo con cierta regularidad y que siempre me hace sonreír.
Es de alguien que agendó a distancia desde otra ciudad, o desde otro país, y que escribe al día siguiente diciendo: "no sé si fue el Reiki o el hecho de haberme dado una hora para mí, pero dormí como no dormía hace meses".
Esa frase me parece la más sana de todas. Contiene la duda, contiene la experiencia y no exagera ninguna de las dos.
Yo no la corrijo. Le digo que da igual cuál de las dos cosas fue: que descansó, y que si quiere repetimos.
Con quienes viven en Medellín también pasa algo particular: alternan. Vienen presencial cuando pueden, agendan a distancia cuando la semana se complica. Y en Santa Elena hay personas que suben una vez al mes y sostienen el resto a distancia.
Lo que no hago a distancia
Esta parte importa tanto como las demás.
No trabajo sobre nadie sin su consentimiento. Es habitual que alguien me escriba pidiendo Reiki para su madre, su pareja o un amigo que está pasando por algo difícil. Lo entiendo y viene del amor. Pero el libre albedrío es innegociable: si esa persona puede dar su consentimiento, se lo pedimos. Si no lo da, no se hace.
No diagnostico nada. Ni de cerca ni de lejos. No voy a decirte qué tienes, ni qué órgano está afectado, ni qué te va a pasar.
No hago lecturas ni mensajes. No te voy a transmitir revelaciones sobre tu vida, tu pareja o tu futuro. Eso no es Reiki.
No reemplazo nada. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo. Una sesión a distancia acompaña; no sustituye.
Precio y logística
En Medellín hay centros que publican el Reiki a distancia alrededor de 194.000 COP por sesión, y las sesiones presenciales listadas en directorios van aproximadamente de 50.000 a 220.000 COP. Es el rango de mercado observado, no nuestra tarifa. La nuestra te la digo por WhatsApp antes de que agendes, sin compromiso.
Si estás fuera de Colombia, se coordina la zona horaria y se acuerda la forma de pago antes de la sesión. Y las sesiones pueden darse en español o en inglés.
Cuántas hacer se decide igual que en presencial: un bloque corto y una revisión honesta. Lo explico en ¿cuántas sesiones de Reiki necesito?.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que estar despierto y en silencio a esa hora exacta? Es lo ideal, aunque no es obligatorio estar despierto: mucha gente se duerme y eso no interrumpe nada. Lo que sí sugiero es no estar conduciendo, trabajando o en una reunión. La cita es real y merece que le reserves el tiempo, aunque solo sea por lo que ese gesto significa para ti.
¿Necesito enviar una foto o algo personal? No es imprescindible. Trabajo con tu nombre y tu consentimiento explícito, que es lo esencial. Algunas personas prefieren enviar una foto porque les ayuda a sentir el vínculo, y eso está bien. Nadie debería pedirte objetos personales, mechones de pelo ni nada por el estilo: eso no pertenece a esta práctica.
¿Se siente igual que una sesión presencial? Muchas personas describen sensaciones muy parecidas: calor, peso, sueño, emoción. Otras notan menos, y suelen atribuirlo a la falta de marco externo: en casa no hay camilla ni desplazamiento. Puedes ver el repertorio completo en qué se siente en una sesión de Reiki.
¿Puedo pedir una sesión para otra persona? Solo si esa persona lo sabe y da su consentimiento. Puedes regalar una sesión, por supuesto, y que ella decida cuándo usarla. Lo que no se hace es trabajar sobre alguien a sus espaldas, ni siquiera con la mejor intención. El libre albedrío es la base de todo esto y no admite excepciones cómodas.
¿Funciona igual si estoy en otro continente? En el marco desde el que trabajo, la distancia no es una variable. Dicho eso, no puedo demostrarte esa afirmación y no voy a fingir que sí. Lo práctico es que la logística sí cambia: coordinamos la hora según tu zona horaria y elegimos un momento en que puedas descansar de verdad.
¿Es más barato que una sesión presencial? No necesariamente, y conviene saberlo. El tiempo dedicado, la preparación y el seguimiento son los mismos; lo que se ahorra es tu desplazamiento. Algunos centros la publican incluso a un precio similar o superior al presencial. Pregunta siempre la tarifa antes de agendar, en cualquier consulta.
Si vives lejos y quieres probar, escríbenos por WhatsApp al +57 314 811 7561 o desde contacto. Conversamos primero, sin compromiso, y decides después.
Y si quieres entender antes cómo trabajamos, está explicado en la terapia Sananda Reiki.
Namasté.
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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