En Santa Elena la sesión ocurre al aire libre, en el bosque de montaña que está sobre Medellín, a unos 2.500 metros de altura y a menos de una hora del centro. El formato es el Encuentro con el Ser Crístico, y se recibe en pequeño: una, dos o hasta tres personas. No es una sesión de consulta trasladada al campo. Es otra cosa.
Te cuento cuál.
Qué es Santa Elena
Santa Elena es un corregimiento de Medellín, en la montaña oriental que cierra el Valle de Aburrá. Es tierra de silleteros: las familias que cultivan flores y que cada agosto bajan a la ciudad cargando las silletas del desfile.
Arriba, el clima es otro. La ciudad puede estar a veintiséis grados y aquí estar a trece. En la mañana el bosque amanece dentro de una nube y el sol tarda en abrirla.
Hay pinos, eucaliptos y bosque nativo. Musgo en los troncos. Quiebrabarrigos y helechos gigantes en las cañadas. El suelo huele a tierra mojada casi todo el año.
Y hay algo que la ciudad no tiene: silencio con textura. No es ausencia de sonido. Es el sonido de otra cosa.
El camino desde la ciudad
Subir a Santa Elena es parte de la sesión, aunque nadie lo diga.
La vía sale por Las Palmas o por la carretera de Santa Elena, junto al aeropuerto Olaya Herrera. Al principio todavía es ciudad. Después empiezan las curvas.
Y luego pasa lo que pasa siempre: el termómetro baja, las ventanas se empañan un poco, y el valle aparece abajo. Medellín entera se vuelve pequeña.
Cuando bajas del carro, lo primero que notas es el aire. Entra frío y limpio, y el cuerpo hace una respiración más profunda sin que se lo pidas.
Ese es el momento en que muchas personas se dan cuenta de cuánto venían apretando.
Qué cambia cuando la sesión ocurre en el bosque
En consulta, el espacio lo preparo yo. Elijo la temperatura, la luz, la música si la hay. Todo está bajo control, y eso tiene un valor: la persona se entrega porque nada la sorprende.
En el bosque no controlo nada.
Puede entrar la neblina a mitad de sesión y borrar los árboles a diez metros. Puede caer una llovizna fina, de esas que aquí llaman pelo de gato. Puede aparecer el sol de golpe y calentar la cara mientras el resto del cuerpo sigue frío.
Y hay sonido todo el tiempo. Un pájaro que no ves. Una rama. El viento moviéndose arriba, en las copas, mucho antes de que lo sientas abajo.
Al principio eso distrae. Casi siempre distrae los primeros minutos.
Después ocurre algo distinto: el cuerpo deja de defenderse del entorno y empieza a formar parte de él. La respiración se acompasa sola con lo que suena. Y la sesión ya no está pasando en un lugar. Está pasando con un lugar.
He visto a personas llorar en el bosque que nunca habían llorado en camilla. No porque el bosque haga magia. Porque allí arriba nadie está mirando, no hay reloj, y el cuerpo entiende antes que la cabeza que ya puede soltar.
Qué es el Encuentro con el Ser Crístico
Es el nombre del trabajo que hacemos allí.
El Ser Crístico no es un personaje externo al que se invoca. En esta comprensión, es la presencia del amor divino que ya habita en ti: la parte tuya que nunca se rompió, la que sabe quién eres cuando todo lo demás se olvida.
El encuentro es el momento en que dejas de buscarla afuera.
Trabajo desde el linaje de Mikao Usui e integro el acompañamiento de los maestros ascendidos, los arcángeles y los siete rayos. "Sananda" es el nombre del Maestro del amor universal, conocido también como Jesús el Cristo.
Digo esto con toda naturalidad porque es mi camino, y lo digo también sin imponerlo. Tu sistema de creencias es tuyo, y tu libre albedrío es lo primero que se respeta aquí. Han venido personas católicas, personas de otras tradiciones y personas sin ninguna fe, y todas encontraron su propio lenguaje para lo que ocurrió.
El encuentro no requiere que creas nada. Requiere que estés dispuesto a estar presente.
Los detalles del formato están en el Encuentro con la naturaleza y el Ser Crístico.
Cómo transcurre
No hay un guion rígido, pero sí un ritmo que se repite.
Llegada y silencio. Los primeros minutos no se hace nada. Se llega de verdad, que no es lo mismo que estacionar el carro. Se respira, se mira, se deja que el cuerpo registre la temperatura.
Conversación. Hablamos de por qué viniste. Sin apuro. A veces esta parte es la más importante del día.
El trabajo. La imposición de manos, igual que en consulta: con ropa puesta, sin invasión, y con la libertad de pedir que pare en cualquier momento. La diferencia es todo lo demás.
El tiempo después. Aquí no se sale corriendo. Hay un rato para volver, beber algo caliente, y hablar si quieres hablar. Muchas personas prefieren no hablar, y también está bien.
Y luego se baja. El descenso hacia el valle, con la ciudad apareciendo otra vez, cierra algo que no sabría explicar mejor que así: del cuerpo al bosque, del bosque al alma.
Información práctica
| Aspecto | Qué tener en cuenta |
|---|---|
| Dónde | Corregimiento de Santa Elena, en la montaña sobre Medellín |
| Cuánto se tarda en llegar | Aproximadamente 45–60 minutos desde el centro de Medellín, según el tráfico |
| Cómo llegar | En carro por la vía Las Palmas o por la carretera de Santa Elena; también hay transporte público hacia el corregimiento y servicios de aplicación |
| Clima | Fresco todo el año, con neblina frecuente y lluvias rápidas; las mañanas y las tardes son las horas más frías |
| Cuántas personas | Una, dos o hasta tres personas por encuentro |
| Duración | Más larga que una sesión de consulta, porque incluye la llegada y el tiempo posterior |
| Punto de encuentro y horario | Se acuerdan al agendar |
| Valor | Te lo digo por WhatsApp antes de que agendes, sin compromiso |
Qué llevar
- Ropa cómoda y abrigada, por capas. Aquí el frío no avisa. Una chaqueta que corte el viento cambia toda la experiencia.
- Calzado cerrado con suela que agarre. El suelo del bosque suele estar húmedo.
- Impermeable ligero o una chaqueta con capucha. Llueve rápido y para rápido.
- Agua. La altura deshidrata más de lo que uno cree.
- Algo caliente para después, si te gusta. Un termo con aromática es un buen final.
- Ropa de repuesto, sobre todo medias secas, si vienes de lejos.
Qué no hace falta
No hace falta experiencia previa en Reiki, ni en meditación, ni en nada.
No hace falta llevar cojines, mantas ni esterillas: eso se prepara.
No hace falta tener claro por qué vienes. Se puede llegar con la pregunta a medio formular.
Para quién es
Es para ti si algo de esto te suena.
Llevas tiempo con la sensación de que la ciudad no te deja escucharte. El ruido, el tráfico, las notificaciones, la conversación permanente contigo mismo.
Estás en un cambio grande —una decisión, un duelo, un cierre, un comienzo— y necesitas un espacio distinto para mirarlo.
Ya recibiste Reiki en consulta y quieres algo más hondo.
Vives afuera y estás de paso por Medellín, y quieres algo que no sea una actividad turística.
O simplemente estás cansado de una manera que el descanso normal ya no arregla.
Para quién no es
Esto también hay que decirlo, y prefiero decirlo antes.
No es para quien busca una cura. El Reiki no cura enfermedades, no sustituye ningún tratamiento médico o psicológico y no garantiza resultados. Acompaña. Si estás en tratamiento, sigue en tratamiento.
No es para quien no puede afrontar la subida. La altura y el frío exigen algo del cuerpo. Si tienes una condición cardiovascular o respiratoria, o dificultad para caminar en terreno irregular, consulta con tu médico y hablemos antes: en ese caso, la sesión en consulta es una opción mejor y más cuidadosa.
No es para atravesar una crisis emocional aguda en soledad. Si estás en una crisis grave, lo que necesitas primero es acompañamiento profesional de salud mental. Escríbeme igual y te lo diré con cariño, pero te lo diré.
No es para grupos grandes. El formato es de una a tres personas. Un grupo grande cambia por completo lo que hace posible el silencio.
No es para quien viene con prisa. Si tienes una reunión dos horas después, no subas. Sería una lástima gastar el bosque mirando el reloj.
Si te reconoces más en una sesión en la ciudad, en dónde recibir Reiki en Medellín están los criterios para elegir bien, y en sobre Sananda Reiki te cuento desde dónde trabajo.
Lo que veo allá arriba
En mi experiencia acompañando encuentros en Santa Elena, hay un momento que se repite casi siempre y que no depende de mí.
Ocurre unos veinte minutos después de empezar. La persona deja de escuchar el bosque como algo que la rodea, y empieza a escucharlo como algo de lo que forma parte.
Lo noto en la respiración. Se hace más lenta, más profunda, y encuentra un ritmo que no es el de la ciudad.
A veces las personas me dicen después que se acordaron de algo muy antiguo. Una casa de la infancia. Una voz. Un lugar donde alguna vez estuvieron seguras.
Yo no hago que eso pase. El bosque tampoco. Yo creo que la memoria del cuerpo estaba esperando un lugar suficientemente silencioso para hablar.
Tu cuerpo sabe sanar. Solo necesita que le recuerdes el camino.
Preguntas frecuentes
¿Dónde queda exactamente Santa Elena y cuánto se tarda desde Medellín? Santa Elena es un corregimiento de Medellín, en la montaña oriental sobre el Valle de Aburrá. Desde el centro se llega en unos 45 a 60 minutos en carro, según el tráfico, por la vía Las Palmas o por la carretera de Santa Elena. También hay transporte público hacia el corregimiento. El punto de encuentro exacto se acuerda al agendar.
¿Qué pasa si llueve? Casi siempre se puede trabajar igual. En el bosque de niebla la lluvia suele ser fina y pasajera, y con la ropa adecuada no interrumpe nada; para muchas personas la llovizna hace la experiencia más honda. Si el clima se vuelve realmente adverso, se reprograma. Eso se decide juntos ese día y sin costo por el cambio.
¿Puedo ir con mi pareja o con una amiga? Sí. El encuentro es para una, dos o hasta tres personas. Venir acompañado cambia la experiencia: hay algo compartido que después es difícil de nombrar en palabras. Lo que no hacemos son grupos grandes, porque el silencio que hace posible este trabajo se pierde.
¿Hace falta tener experiencia en Reiki o en meditación? No hace falta ninguna. Han venido personas que nunca habían recibido una sesión y personas que llevan años en una práctica. No se pide creer nada ni saber nada. Solo estar dispuesto a estar presente durante un rato largo, que es más difícil de lo que suena.
¿Es lo mismo que una sesión en consulta, pero afuera? No. En consulta yo controlo el espacio: la temperatura, la luz, el silencio. En el bosque no controlo nada, y eso es precisamente lo que trabaja. La sesión deja de ocurrir en un lugar y empieza a ocurrir con un lugar. Si nunca has recibido Reiki, cualquiera de los dos formatos es un buen comienzo.
¿Puedo subir si tengo una condición de salud? Habla primero con tu médico, y después conmigo. La altura, el frío y el terreno irregular exigen algo del cuerpo. Si hay una condición cardiovascular, respiratoria o de movilidad, la sesión en consulta suele ser la opción más cuidadosa, y no pierde nada de lo esencial.
Si quieres subir, escríbeme por WhatsApp al +57 314 811 7561 o desde contacto y acordamos el día, la hora y el punto de encuentro. Si prefieres empezar por una sesión en la ciudad, también está bien: puedes ver los formatos en terapias.
Om Mani Padme Hum ✦
Aviso
La información de este artículo tiene fines educativos y no reemplaza el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento de un profesional de la salud. El Reiki es una práctica complementaria: acompaña, no sustituye. Si estás en tratamiento médico o psicológico, continúalo y consulta a tu profesional tratante antes de incorporar cualquier terapia complementaria.
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Escrito por
Sananda Reiki
Acompañamiento espiritual y terapias de Reiki en Medellín y online.
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