La respiración consciente sirve para enfocarse en el momento presente, y con ella se evita que la mente se distraiga con pensamientos relacionados con emociones, sentimientos e inquietudes que podrían causar estrés, ansiedad, remordimientos, preocupaciones e inquietudes que no permiten vivir en el aquí y en el ahora. Estos ejercicios también pueden ayudar a mejorar la relación con el cuerpo físico si se respira abdominalmente y con atención plena, es decir, siendo consciente de la entrada y salida del aire por las fosas nasales, de la expansión y la contracción de los pulmones y del movimiento del vientre que se produce mientras se está inhalando y exhalando.
Aunque hay muchas formas de respirar conscientemente, las prácticas se podrían iniciar respirando abdominalmente y con la técnica de la respiración triangular para que de esa forma se propicie la relajación del sistema nervioso, se reduzca el estrés y la ansiedad y se entre rápidamente en un estado de serenidad y calma.
Los ejercicios de respiración triangular se pueden realizar estando acostado con la boca hacia arriba, sentado en una silla o de pie, y para percibir mejor la entrada y la salida del aire, se recomienda colocar una mano en el pecho y la otra en el vientre.
La respiración triangular se puede hacer con los siguientes pasos: 1) inspirando lenta y profundamente por la nariz mientras se cuenta hasta cuatro (o hasta la cuenta que sea la más cómoda) para llevar el oxígeno a los pulmones y al abdomen, y sintiendo que el cuerpo se está relajando y se está llenando de luz, 2) sosteniendo el aire mientras se realiza una cuenta similar a la de la inhalación, y 3) exhalando lentamente el dióxido de carbono, durante una cuenta que sea un poco mayor a la de las anteriores etapas, es decir, contando hasta seis o hasta una cuenta que sea cómoda, y sintiendo que mientras esos sucede, el cuerpo se está limpiando y se están expulsando las tensiones y las preocupaciones.
La idea es que la persona se concentre en la respiración, que se fije en los procesos de la inhalación y la exhalación, que sienta su postura corporal y que sea consciente de lo que está experimentando en su cuerpo físico, y si está realizando la práctica de respiración consciente con los ojos abiertos, debe ser consciente de lo que está viendo, así como de los sonidos, los olores y los aromas que hay en su entorno. Esto es lo que se podría llamar atención plena o Mindfulness.
Estos ejercicios se pueden hacer varias veces al día y ser usados como pausas activas para relajar la mente y el cuerpo durante las jornadas de trabajo o estudio, por ejemplo.
Si la respiración consciente se practica diariamente, el oxígeno fluirá continua y naturalmente por todo el cuerpo, y eso ayudará a reducir la presión arterial, a mejorar la salud mental y a generar un estado de bienestar. La práctica regular de la respiración consciente ayuda a tener una mente tranquila, a relajar los músculos, a reducir la ansiedad y el estrés y a incrementar la capacidad de atención, entre otros beneficios.
