Además de la sanación que se puede lograr con el Reiki, también  se pueden producir muchos otros efectos positivos, porque con estas terapias se:

  • Trata a las personas integralmente y considerando sus dimensiones física, mental, emocional y espiritual
  • Armoniza y favorece la circulación de la energía vital por todo el cuerpo físico
  • Estimula la capacidad de regeneración y auto sanación que tienen los seres vivos
  • Armoniza y mejora el funcionamiento de las células, órganos, hormonas y gandulas, entre otras partes del cuerpo físico
  • Reduce el estrés y se ayuda a recuperar el estado natural de equilibrio, tranquilidad, armonía y felicidad
  • Incrementa la autoestima y se favorece la concentración y la claridad mental
  • Facilita el tratamiento de la ansiedad, la migraña, la depresión y el estrés, entre otras enfermedades mentales y emocionales
  • Puede ayudar a superar los trastornos de la alimentación como la bulimia y la anorexia, entre otros
  • Ayuda a aliviar y sobrellevar los dolores del cuerpo físico
  • Puede preparar a las personas para las sesiones de quimio y radio terapia, para los partos y se favorece la recuperación después de esas y de otras intervenciones médicas o quirúrgicas
  • Puede ayudar a disminuir la dependencia del consumo de algunos medicamentos como los que se usan para tratar enfermedades mentales y emocionales. Las sesiones de Reiki se pueden complementar con la práctica de la meditación y con la realización de ejercicios de respiración consciente.

Estos son algunos de los innumerables beneficios que se podrían lograr sin las terapias de Reiki se administran conscientemente y se hacen con un auténtico compromiso de la persona que las reciba o se la esté administrando así misma.