El Reiki es un sistema de sanación que activa y estimula la circulación de la energía vital por todo el cuerpo físico. En la palabra Reiki, la expresión Rei representa el amor divino o la energía universal, y el termino ki, corresponde a la energía vital que es la que anima a los seres vivos.
Las terapias de Reiki se hacen canalizando la energía universal para que se incorpore a la energía vital de la persona o del ser que se esté tratando.
Con las terapias de Reiki el Maestro canaliza el amor divino para enviárselo o transmitírselo a una persona por medio de la imposición de sus manos. Si se considera que Dios es el que sana, y que es por medio del amor divino como se produce la sanación, entonces se puede entender que un Maestro Reiki solamente ayuda canalizando el amor divino para que Dios sane a la persona que lo va a recibir.
Los seres humanos, los animales, las plantas y todos los seres vivos pertenecen a un sistema de energía que los sostiene y alimenta y, cuando su energía vital fluye sin limitaciones, pueden disfrutar de salud, bienestar, equilibrio y armonía. Con las terapias de Reiki se busca cambiar las vibraciones y armonizar la circulación de la energía vital, y eso también es beneficioso para los seres que convivan con la persona que esté siendo tratada.
Las terapias de Reiki ayudan a incrementar la vitalidad, a mejorar la calidad de vida y a disminuir la ansiedad y el estrés. Estos tratamientos también se pueden considerar para preparar a las personas y a los animales para las intervenciones médicas porque estimulan la capacidad de auto sanación y favorecen la recuperación después de intervenciones médicas o períodos de enfermedad.
Los tratamientos con terapias de Reiki no tienen contraindicaciones o efectos secundarios y se pueden hacer en cualquier momento de la vida para mejorar la vitalidad o complementar los tratamientos médicos.
El Reiki es respetuoso con el libre albedrio y los sistemas de creencias que tengan los terapeutas y las personas que sean tratadas, y aunque surjan recomendaciones, los individuos las pueden considerar de acuerdo con sus conocimientos y actitudes con respecto a sus dimensiones física, mental, emocional y espiritual.
